Bruguera y Corbí (2013) mencionan que “es
importante que empecemos cuanto antes a inculcar hábitos higiénicos en los
niños, para que los adquieran pronto. La comprensión y la
adquisición de autonomía en los hábitos higiénicos deben aumentar al mismo
ritmo que las habilidades motrices e intelectuales del niño” (p.92). Si
bien es cierto que, una vez que los infantes nacen, los adultos son los
encargados de propiciar al infante todo lo necesario con el fin de poseer una
buena calidad de vida, lo cual involucra todos los hábitos de higiene,
alimentación, sueño y cuidados que se requiera.
“Desde el nacimiento hasta que el niño
adquiere cierta autonomía, los adultos son responsables de sus actividades
higiénicas, pero, con el paso del tiempo, deben irse convirtiendo en meros
supervisores de que las realice correctamente” (Bruguera y Corbí, 2013, p.93).
Ya que, llega el momento en el que los adultos si bien pueden contribuir en el
proceso de aprendizaje y seguir brindando los cuidados al infante; se vuelve
importante fomentar en ellos también la independencia y la seguridad de que pueden
lograrlo, debido a que estas habilidades las adquieren para el resto de sus
vidas, lo cual contribuye al desarrollo de habilidades sociales, motrices,
cognitivas, etc.
Es de suma importancia que los ambientes
creados dentro del entorno educativo sean espacios que fomenten el desarrollo
de habilidades sociales, emocionales, cognitivas y motrices; que además sean
espacios seguros y cómodos. Esto con el fin de que los infantes puedan explorar
de manera segura y libre.
También es importante mencionar que, este
proceso les puede ayudar en el desarrollo del lenguaje, ya que, los niños con
el paso del tiempo van aprendiendo nuevo vocabulario, a expresar mejor sus
ideas, a reconocer de manera consciente sus necesidades fisiológicas, a crear
habilidades de autocuidado, rutinas y estructura que son de gran apoyo en la
regulación emocional.
Testimonio
Nombre de la educadora:
Mayerlin Sancho
La docente labora en una
institución privada donde todo el mobiliario que se encuentra en las
instalaciones educativas es apto para los estudiantes (sillas, mesas lavatorio,
dispensador de jabón y servilletas), sin embargo, ella considera que se
necesita aún más apoyo en la parte de la higiene personal y en cómo esta se
puede implementar en los niños pequeños. Por ello ha propuesto incluir los
temas sobre la higiene personal y la alimentación dentro de los temas a
estudiar durante el año. De esta manera los niños comprenden la importancia de
la higiene, además de conseguir responsabilidad y crear hábitos
saludables.
Para apoyar el proceso se
utilizan materiales de apoyo visual como imágenes con los pasos de cómo se
lavan los dientes y las manos; también se les motiva y explica sobre el proceso
del control de esfínteres. De esta forma se logra sacar el mayor provecho del
material que poseen dentro del aula, ya que todo el mobiliario se encuentra adaptado
a la estatura de los infantes. Ella comenta que lo más interesante es de esta
forma los infantes se han ido motivando no solo con la higiene sino a realizar
otras tareas por su cuenta como guardar sus tazas en la lonchera y recoger sus
bolsos a pesar de que solo tienen entre 1 y 2 años.


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